Es posible que alguno de los que están por aquí no lo sepa aún, pero desde mediados de Agosto estoy haciendo un webcómic junto a mi amigo Dan; Lucy Andrajos, Detective Privado. Ayer escribí un pequeño artículo sobre nuestro método de trabajo, y he creído que igual a alguien le puede interesar, así que lo reproduzco por aquí. Así, de paso, le damos algo de vidilla a esto...
Paseándome por el foro de Subcultura veo que hay varios hilos hablando de las técnicas y métodos que usa cada webcómic. Ver como trabajan otras personas siempre me ha resultado interesante y didáctico. Hasta ahora, en Goonie Inside, mi metodología había sido tremendamente pobre; tenía una idea, le daba dos o tres vueltas en la cabeza, hacía (o no) un boceto y lo dibujaba mediante flash o a mano. Y ya está. El comienzo de Lucy Andrajos, Detective Privado junto a Dan ha hecho que esta mecánica cambie de manera radical.
Partimos del mismo germen; una idea. Pero a su vez, es muy diferente. Lucy Andrajos es un webcómic con historias más o menos largas; no trabajamos en el formato «tira cómica» o «página independiente». Así que la idea debe tener un comienzo, un final y un desenlace que se narre a través de varias páginas. Pero esto hay que lograrlo teniendo algo que contar, no estirando la historia como si esto fuera Naruto.
«El Robo de la Pantera Rosa» nació como una idea de tres o cuatro líneas. Concretamente, éstas:
«Ha sido robado un pastelito Pantera Rosa... pero no es pastelito cualquiera. Es el último Pantera Rosa original, fabricado con auténtica maquinaria Tibetana. Además, dicho pastelito puede servir para convocar a McFlyaroth, un demonio de proporciones gigantescas capaz de viajar al pasado. Detrás de todo esto se encuentra Igor Lemurovich, un supersoldado atómico comunista. Justo en el momento de la invocación, Lucy y Prometeo encuentran al villano, viajando los tres en el tiempo hasta el 9 de Noviembre de 1989, la noche de la demolición del muro de Berlín. Un posible final sería que...»
No pongo los finales posibles para no spoilear a nadie. Sirva como curiosidad que en mi cabeza, antes de llamarse Lemurovich se llamaba McLemur, y que la idea de que McFlyaroth fuese un enorme pollo fue de Dan. ¿Que a quién se le ocurrió que llevase un chaleco como el de Marty McFly? Ahí me anoto el punto yo.
Una vez presentada la disparatada idea a Dan, que éste diera el visto bueno y retocáramos algunas cosas, procedí a elaborar un guión detallado. En este momento creé los diálogos y estimé el número de páginas que conllevaría contarlo todo. Después se lo envié a Dan, y decidimos que eran demasiadas páginas para ser nuestra primera historia. Quitamos escenas, replanteamos situaciones y volví a reescribir el guión. Dan dió sus ideas y le dimos los últimos toques a lo que se convirtió en el guión definitivo de «El Robo de la Pantera Rosa».
Luego viene el proceso de dibujo, que sólo he podido contemplar en la distancia, pues es territorio exclusivo de Dan. Yo me conformo con aportar, de vez en cuando, alguna idea para los planos, las expresiones de los personajes... cosas así. Prefiero dejarle trabajar a él, que sabe bien lo que se hace. Primero repasa el guión de la página y hace un boceto con la distribución de las viñetas. Me lo envía y yo, en muy rara ocasión, le doy algún consejo al respecto. Una vez establecido como va a ser la página, se pone a dibujar. Yo, mientras, me entretengo jugando al Fifa o viendo Dexter. Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo.
Dan crea el dibujo y, además, lo colorea. Ésto es importante; como yo no lo hago debo decir que me encanta el color que tiene nuestro webcómic, y creo que le da mucha personalidad. Una vez está la página lista, yo me encargo de colocar los textos (no sin antes repasarlos y hacer algún cambio de última hora si es preciso). Creo los globos, pongo los textos y las onomatopeyas... y tengo el inmerecido privilegio de ser el primero en ver la página terminada. Se la envío a mi compañero y, si éste da su visto bueno, la subimos a Subcultura. Los lunes, por supuesto.
Y después viene la parte más satisfactoria, que es ver que, al menos a unos pocos, os gusta lo que hacemos y creéis que vale la pena. ¡Muchas gracias a todos! Y como diría Dan... ¡sois un público excelente!
- Los 4 fantásticos, Reed Richards, ¿Es verdad que su cuerpo se estira? Todas sus partes, ya sabes como...
- Ya sé por donde vas. En realidad nunca tocábamos ese tema en aquella época ¿Sabes? Era el código de los cómics de entonces.
Decía François Truffaut que prefería «ver la vida a través de los libros y del cine» que a través de la vida misma. Yo no diré tanto, pero si es cierto que el cine puede convertirse en una más que interesante herramienta para el estudio del pasado o del presente. Supongo que todos los que pasen por aquí de vez en cuando conocen Regreso al Futuro, la película de Robert Zemeckis, interpretada por Michael J. Fox y Christopher Lloyd. A pesar de haberla visto muchas veces en mi vida, no fue hasta hace unos pocos años cuando descubrí que había una parte que me resultaba sumamente interesante, pues en unos pocos minutos se mostraban gran parte de las características socioculturales de los años 50 en Estados Unidos. Es casi una lección de historia en menos de diez minutos. Si a alguien le interesa, le invito a ver el vídeo y seguir leyendo...
La escena comienza con McFly conduciendo el DeLorean del Dr. Emmett Brown, quien acaba de ser abatido por unos terroristas libios. Marty intenta salvar su vida y, sin comerlo ni beberlo, se ve transportado al año 1955. Tras arrasar con un espantapájaros el coche termina deteniéndose en el interior de un granero, alertando a los habitantes de la granja. Cuando éstos acuden, temerosos y con cuidado, encuentran el extraño vehículo y no saben identificarlo. «No es ningún avión», dice el más pequeño, mientras muestra una revista pulp donde se puede ver una nave espacial que guarda un relativo parecido con el coche de Doc. En el momento en el que se abre la puerta y el proganista sale de él, vestido completamente de amarillo y con la cabeza cubierta con un protector, el pánico invade a la familia del rancho.
Los años cincuenta fueron prolíficos en cuanto a películas de ciencia ficción se refiere. Títulos como «Ultimátum a la tierra», «La invasión de los ladrones de cuerpos» o «Planeta prohibido» han pasado a formar parte de la historia del cine. Se trataba de un cine que mostraba el enfrentamiento entre la sociedad (norteamericana) y la de diversos alienígenas que venían con aviesas intenciones. Los que venían de lejos en ningún caso eran buenos, sino horrendas criaturas cuyo principal objetivo era destruir a la raza humana. Así, en plena Guerra Fría los alienígenas eran la representación cinematográfica de los comunistas, y con estas películas se cultivaba el odio y el miedo necesario en cualquier guerra, aunque ésta no fuese armada sino ideológica.
La divulgación de ésta idea no se limitó a las películas; también llegaba a través de otros cauces, como las revistas pulp (denominadas así por estar fabricadas con papel de pulpa de celulosa, más barato). Nacidas a principios del siglo XX y especialmente dirigidas a los jóvenes, estas revistas trataban temáticas diferentes a las habituales, tales como la ciencia ficción o el noir. Podría decirse que las pulps eran el equivalente literario de la serie B cinematográfica.
Marty McFly consigue escapar del Rancho Two Pines conduciendo su DeLorean a toda velocidad librándose así del violento granjero. Mientras intenta autoconvencerse de que todo se trata de un sueño descubre un enorme solar vacío que le hace frenar en seco; se trata de la zona residencial donde él mismo vivirá... dentro de treinta años. Un gran cartel, cuyo slogan es «¡viva en el hogar del mañana... hoy!» anuncia la próxima construcción. Esta urbanización, al igual que ocurrirá más adelante cuando McFly llegue a Hill Valley, son una clara muestra del American way of life imperante en Estados Unidos desde mediados del siglo XX, tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. La implantación del Estado del Bienestar trajo una época de bonanza económica; aumentó el poder adquisitivo del ciudadano medio y se fomentó el consumo. Todo esto fue posible gracias a los avances tecnológicos (¿quizá por eso anuncien Lyon States como el hogar del mañana?) así como el aumento de la mano de obra y las facilidades de pago. La publicidad jugó un importante fundamental en ésto, convenciendo a la sociedad de la necesidad de gastar su dinero y viviendo también un importante despegue. Robert Zemeckis nos muestra la inundación publicitaria que se puede encontrar en Hill Valley desde el primer segundo en que McFly se encuentra allí, con un enorme camión rojo de Champán Miller. Luego observamos publicidad de películas en exhibición, de diversos artistas musicales, de cosméticos, colorantes y también un discreto anuncio de una popular bebida de cola en el Lou's Cafe. Incluso hay publicidad electoral por parte del alcalde Red Thomas.
McFly detiene a un coche en la carretera en busca de auxilio; en su interior se encuentra un matrimonio mayor. Cuando parece que van a prestarle ayuda, la asustada mujer zarandea a su marido mientras le grita "¡No, Wilbur, no pares!", dejando al pobre Marty a su suerte. ¿Cabe la posibilidad de que le confundiera con un mutante o un alienígena como le acababa de ocurrir en el granero? No parece probable pues ya se había desprendido de la parte superior de su traje y se encuentra lejos de su DeLorean/nave espacial... pero continuaba llevando la ropa amarilla antiradiación con unos vistosos símbolos nucleares en los guantes.
Estamos en 1955; hace tan sólo diez años que Estados Unidos empleó armamento nuclear contra Japón y nos encontramos inmersos en plena Era atómica. Los estadounidenses están convencidos de que el futuro se encuentra en la energía nuclear, la cual abarataría enormemente el precio de la electricidad y reemplazaría a otras fuentes energéticas. Pero los americanos saben también que la energía nuclear es tan poderosa como destructiva. Por ello se debaten entre el esperanzador futuro que puede ofrecerles y las terribles consecuencias que podría tener un mal uso por parte de sus enemigos (como la URSS, por supuesto), de quien se temía e incluso esperaba un ataque nuclear. De hecho, el presidente Eisenhower tenía el uso del armamento nuclear con fines disuasorios como uno de los pilares fundamentales de su doctrina.
Tras este nuevo contratiempo, McFly esconderá su coche detrás del cartel de Lyon States y se dirigirá a Hill Valley. El comienzo de toda esta escena en está acompañado de «Mr. Sandman», interpretado por The Four Aces. Éste grupo vocal vivió su época de esplendor en los años 50, al igual que otros como The Four Lads, The Ames Brothers o The Chordettes. Precisamente éste último cuarteto fue el primer grupo en grabar y popularizar la canción que se escucha y de quienes podemos ver un cartel en la tienda de discos. También lo hay de Patti Page y Eydie Gormé, cantantes pop del momento. Pero no sólo hay publicidad de artistas pop; hay también un disco de Nat King Cole. Y es que el jazz, aunque nace a comienzos del siglo XX, seguía vivo y gozaba de muy buena salud en los años 50; no solo estaba Nat King Cole sino también Louis Armstrong, Frank Sinatra, Duke Ellington... No hay, sin embargo, hueco en ese escaparate para el rock, género clásico que nace en este momento. Artistas como Elvis Presley, Little Richard, Buddy Holly y Ritchie
Valens no destacarían hasta unos pocos años después, y Chuck Berry comenzaba a despuntar gracias a Maybellene. Más adelante en la película hay un claro homenaje a éste último, cuando Michael J. Fox interpreta junto a The Starlighters Johnny B. Goode (que se grabó originalmente en 1958).
Si el video durase apenas un poco más, podríamos ver que como en el Lou's Cafe uno de sus camareros, un hombre de raza negra, sueña con llegar a ser alcalde y limpiar la ciudad, mientras su jefe le dice que puede empezar por limpiar el suelo. Eisenhower comenzó una campaña para evitar los conflictos raciales, eliminando diferencias como la segreación racial en los colegios o universidades. Comenzaba a gestarse el movimiento por los derechos civiles; en 1955 (el año que muestra la película) Rosa Parks, una mujer negra, se negó a ceder su sitio a un homble blanco en el transporte público, cosa que era obligatorio. Esto movilizó a la sociedad negra, llegando a boicotear a la compañía de autobuses. Este movimiento racial se extendería hasta la década siguiente liderado por Martin Luter King.
Termino aquí este artículo que quizás ha quedado un poco más extenso de lo que debería. Espero que al menos haya resultado interesante y a alguno le haya dado ganas de volver a ver la película... o la trilogía entera.
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
El reputado MoMA de Nueva York muestra estos días en sus paredes una insólita colección que refleja la carrera de Tim Burton; más de setecientos objetos entre los que podremos encontrar fotografías, pinturas, maquetas, dibujos, marionetas, storyboards y demás. Todos ellos servirán para ilustrar una vida, desde su tierna infancia hasta la época actual, incluyendo bastante material inédito.
Además de esta muestra gráfica y plástica, el museo proyecta dos filmes dedicados al director californiano; uno titulado sencillamente Tim Burton y otro llamado Tim Burton and the Lurid Beauty of Monsters ("Tim Burton y la espeluznante belleza de los monstruos"). La primera de ellas trata sobre su obra fílmica, las fuentes de las que bebe y los diferentes modus operandi que emplea en sus cintas. La segunda producción se centra en diferentes películas que sirvieron como punto de referencia al director; cine stop-motion, expresionismo alemán, los monstruos clásicos y el cine de serie B, entre otros.
Este es el spot con el que el MoMA anuncia la exposición.
La colección podrá visitarse hasta el 26 de abril del 2010... así que quizá aún tenga tiempo de ahorrar y darme un salto hasta Nueva York, porque me temo que será prácticamente imposible verlo en algún otro sitio. ¿Alguien se viene conmigo?
Si eres un seguidor de su obra probablemente conocerás el libro de Tim Burton, La melancólica muerte de Chico Ostra (The melancholy death of Oyster Boy & other stories). Se trata de un pequeño y curioso libro que está a su vez compuesto por veintitrés cuentos independientes escritos en verso, incluyendo además ilustraciones realizadas por el propio cineasta. Siendo el autor quien es, no es de extrañar que en dichos cuentos abunde el humor negro, el gusto por lo macabro, lo dulce, jóvenes estrafalarios y lo excéntrico. Lo que viene siendo el universo de Tim Burton desde sus inicios, vamos. Pero si no conoces La melancólica muerte de Chico Ostra no desesperes... porque puedes verlo entero online en Scribd.
En dicho libro, Burton crea personajes tan peculiares como el propio Chico Ostra (Oyster Boy) o El Chico Mancha (Stainboy). El carisma de algunos personajes hizo que incluso se editaran unas bonitas figuras de algunos de ellos que es posible que alguien haya visto a la venta en alguna tienda (a un precio algo menos atractivo que las figuras en sí, todo sea dicho). Pero esto no es todo.
En el año 2000, Tim Burton crea en colaboración con Flinch Studios El Mundo del Chico Mancha (The World of Stainboy). Se trató de una miniserie elaborada en flash que sólo contó con seis episodios de muy corta duración, originalmente concebida para su visionado en Internet. El protagonista es, obviamene, El Chico Mancha, quien apareciera en dos de los cuentos del libro anteriormente mencionado. En el argumento de la serie, el Chico Mancha trabaja para la policía de Burbank investigando a algunos seres marginados de la sociedad (algunos de ellos son otros personajes del propio libro).
La serie fue doblada para nuestro país y emitida en Canal +, y está disponible en Youtube. Como despedida dejo el primer episodio: La chica mirona (The Girl Who Stares).
El 4 de septiembre de 1998 Larry Page y Sergey Brin crearon Google, quien de manera paulatina y por méritos propios terminaría convirtiéndose en el principal buscador de millones de internautas por todo el mundo, desbancando a otros con mayor solera en la red como Yahoo! o Altavista.
¿Cual es el éxito de Google? Vaya usted a saber... quizá en un principio fuera la extrema sencillez de su servicio y lo depurado de sus resultados, y actualmente se deba al enorme espectro de utilidades que abarca la compañía. Quizás también tenga algo que ver la cercanía con el usuario.
Desde el año 2000, Google personaliza su logo para conmemorar de ésta manera algunas fechas relevantes; así, el sencillo logotipo formado por letras de colores da paso a versiones con dibujos donde siempre se mantiene, en mayor o menor medida, la legibilidad del buscador. La calidad de los mismos ha ido incrementándose con el paso de los años, y últimamente hemos podido ver que algunos de ellos que son auténticas obras de arte.
Como muestra, dos ejemplos
Así celebró Google el día de Halloween en el año 2000:
Y así lo hizo este año;
Y éste fue el primer logo de Google para celebrar el año nuevo (2000):
Nada que ver con el de éste año, ¿verdad?:
Sin embargo, Google no celebra sólo las grandes fechas internacionales; también refleja en su logo algunas fiestas nacionales, propias, como nuestras fallas o algunas que aquí nos son más desconocidas y que, muy probablemente, no hayas visto en la web, pues sólo se han utilizado en los países homenajeados.
15 de Agosto de 2002
Liberación de Korea
30 de abril de 2003
Día de la Reina (Holanda)
4 de julio de 2003
Día de la Independencia de EEUU
10 de abril de 2005
Semana nacional del libro (EEUU)
03 de octubre 2009
Día de observar la luna (Tsukimi, Japón)
Mediante sus logos, Google también homenajea algunos aniversarios de diversas celebridades. Al igual que ocurre con los demás, los de mayor relevancia se ponen de manera global, para todo el planeta. Otros, de menor trascendencia, son destinados a distintos países. Éstos son algunos de los que probablemente no habrás visto.
20 de enero de 2006
Cumpleaños de Luther King (EEUU)
02 de septiembre de 2008
Cumpleaños de Richard Bowyer Smith's (Australia)
25 de marzo de 2008
Cumpleaños de Béla Bartók's (Hungría)
Y como despedida de éste post lleeeeno de logos... ¿qué mejor que un logo? El que tiene Google actualmente en su web. ¡El monstruo de las galletas!
Si quieres ser un buen arqueólogo, tienes que salir de la biblioteca.
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal
El Vengador Enmascarado, buen amigo mío y de este blog, comparte con todos nosotros algo que me resulta fascinante, y yo le estoy profundamente agradecido por ello.
Se trata, ni más ni menos, de una fantástica galería de Chet Philips, artista que parece sentir gran debilidad por los primates y la estética steampunk, lo cual hace que sus dibujos sean tremendamente atractivos. ¡Monos y steampunk! ¿Necesitamos algo más para ser felices?
Ésta galería en concreto es la visión particular del autor de los personajes de El Planeta de los Simios (la película de Charlton Heston de 1968), pero no es la única. Philips tiene su tienda en Etsy, y en ella encontramos más primates steampunk, como puede ser la colección de cartas World War Monkey, inspirada en la primera Guerra Mundial, o la de Steampunk Monkey Nation, cuyo título es bastante explícito.
Chet Philips tiene en su tienda, también, otros dibujos sin ser primates. Otras de sus barajas de cartas son la de Literary Pets, donde convierte a grandes novelistas en mascotas, o la de Wrestle Pets, donde los animales son, esta vez, profesionales de la lucha libre. Pero no todo son cartas; Philips tiene también a la venta dibujos tan interesantes y simpáticos como éste.
Cabrón tramposo.. no sabes la suerte que tienes de ser un mono porque la conciencia es una terrible maldición. Pienso, siento, sufro y lo único que pido a cambio es una oportunidad para hacer mi trabajo. Y no me lo permiten: porque yo les cuestiono.
Microsoft ha trabajado duramente en el desarrollo de su nuevo sistema operativo, Windows 7, para conseguir recuperar la confianza de los usuarios tras el auténtico fiasco que supuso Windows Vista, quien conseguía que utilizar un ordenador supusiese una auténtica tortura china.
Si alguna compañía puede hacer las cosas a lo grande, esa es Microsoft, y con la presentación de su última "gran esperanza blanca" no iban a ser menos, aunque en españa ésta se redujese a un acto en el pequeño pueblo perdido de Sietes... que digo yo que como juego de palabras está bien, pero como presentación de un S.O. a escala nacional quizá se quede algo pobre.
En EEUU, sin embargo, la cosa ha sido bien distinta. Uno de los puntos más interesantes en esta tarea propagandística fue la compra de un episodio de Padre de Familia, la serie de Seth McFarlane, donde toda la trama girase en torno al nuevo Windows y sus ventajas. Las expecactivas eran altas y todos teníamos curiosidad por ver como podría combinarse la publicidad con el ácido sentido del humor de la serie. Pero al final todo queda en agua de borrajas, y no habrá episodio-anuncio.
Los desarrolladores de Padre de Familia mostraron el episodio, pero a los responsables de Microsoft no les convenció el resultado, alegando que no se adecuaba a la marca Windows. ¿Quizá les haya dado mucha caña? ¿Acaso Microsoft no sabía dónde se metía?
Yo sólo tengo una cosa clara. Bird is the word.
Batman... Batman... ¿Quiere decirme alguien qué clase de mundo es este en el que un estúpido disfrazado de murciélago me roba la publicidad?... Ésta ciudad necesita una lavativa.
James Cameron está teniendo problemas con su última superproducción, Avatar. El título, llamado a ser todo un blockbuster, fue acusado el verano pasado por plagio. Ahora viejos fantasmas regresan para atormentar al director canadiense, y de nuevo salen a la palestra argumentos que indican que la historia que Cameron nos cuenta no es nueva ni, mucho menos, original.
El año 2008 se estrenó Delgo, una película de animación que resultó un rotundo y absoluto fracaso en taquilla. Con un coste de producción de cuarenta millones de dólares, no alcanzó los 700.000 en taquilla. Sin embargo, a Cameron tuve que gustarle el film de Marc F. Adler, porque muchas de las escenas de ambas películas tienen un extraño parecido. ¿Coincidencia? Quizás, pero... la cosa no termina aquí, no señor.
Y es que se descubre ahora que Avatar tiene mucho en común con Call me Joe, un relato de 1957 escrito por Poul Anderson. Ciertamente, si observamos ambas historias, nos damos cuenta de que las similitudes son más que evidentes;
Avatar está protagonizada por Jake Skully, un ex-combatiente parapléjico que ingresa en el proyecto Avatar con la esperanza de poder volver a andar. Su mente será transferida a un ser artificial con apariencia de Na'vi, una raza con la que se encuentran en guerra, con la misión de infiltrarse entre ellos... sin embargo, Jake conoce a una Na'vi de la que se enamora y es bien acogido entre ellos, por lo que deberá decidir con qué bando luchar.
Por su parte, en Call me Joe la acción recae sobre Ed Anglesey, un parapléjico que consigue conectar de forma telepática con otra forma de vida que habita en Júpiter. Sin embargo, a Ed le gustarán las sensaciones que le transmiten su nuevo cuerpo y comenzará a sentirse más cercano a los extraterrestres que a su propia raza.
¿Parecidos? Yo diría que sí. Además, una de las ediciones de Call me Joe presenta a un ser híbrido entre un hombre y un felino, de piel azulada y armado con una lanza, una descripción que se aproxima bastante a los Na'vi de Avatar.
James Cameron ha declarado tener influencias de numerosos títulos de ciencia ficción, así como otras películas o autores literarios, pero nunca ha mencionado a Poul Anderson ni la película de Adler... ¿Debería haberlo hecho, y evitar así éstas demandas, o por el contrario le conviene toda esta expectación alrededor de su film? Un film que, recordemos, ha costado trescientos millones de dólares pero utiliza una tipografía tremendamente parecida a la Papyrus que viene de serie con el Windows. Ver para creer.
Aún recuerdo que en Indiana Jones y la Última Cruzada, la aventura gráfica de 1989, había un increíble momento en el que Indy se encontraba cara a cara con Adolf Hitler. Lo ideal era entregarle un documento para que el dictador te pusiese un autógrafo (y con ello evitar liarte a hostias en los pasos fronterizos), pero Lucasarts optó por dar otra opción que todos hicimos en algún momento: abofetear al alemán. Obviamente, tras la insolencia, Indy era cruelmente abatido por los soldados alemanes, y la aventura terminaba ahí. ¿Pero a quien le importaba eso? ¿Y el buen cuerpo que se te quedaba?.
Es lógico odiar a Hitler. Su historial y lo que dejó tras él habla por sí sólo, y además llevaba un bigotín ridículo. Por eso, son numerosas las apariciones del dictador en la pantalla, ya sea en la grande (ahí tenemos Malditos Bastardos, la última de Tarantino) o en la pequeña. Y precisamente en la pequeña pantalla es donde se ha podido ver a la, quizá, versión definitiva del dictador; una evolución en todos los aspectos. Ahora es mucho más ágil, más fuerte, más valiente, más inteligente e incluso, por qué no decirlo, mucho más guapo. Ya no es Adolf Hitler. Ahora, queridos amigos, arrodillaos ante... Starfish Hitler.
¿Es o no es un temible adversario? ¡Ay, lo que hubiese conseguido el III Reich si en vez de estar liderado por un chupatintas sin media galleta hubiera tenido a Starfish Hitler al frente...!
Hitler podrá apoderarse del mundo pero no podrá llevarselo con él. Yo seguiré bebiendo a su salud cuando él haya desaparecido.
Para alguien como yo, que ha crecido jugando al Monkey Island, Indiana Jones, Loom o cualquiera de las otras maravillas de Lucasarts, o al más reciente Broken Sword, ha supuesto una enorme alegría encontrarme con algo como Machinarium.
Machinarium es un juego en flash desarrollado por Amanita Design. Su planteamiento es tan sencillo como un escenario y un personaje que interactúa con diversos elementos del mismo. Un point & clic de toda la vida, vamos. Pero la sencillez termina en el planteamiento, pues una vez comienzas a avanzar en el juego los puzzles comienzan a ser más complicados, obligándote a hacer combinaciones a priori absurdas para llegar al siguiente escenario.
La jugabilidad es total y el juego engancha irremediablemente. Sin embargo, lo que más me ha llamado la atención es lo extremadamente bien acabado que está. La ambientación es perfecta, los dibujos son increíbles y la banda sonora que acompaña la acción en todo momento es impecable.
En la página web es posible jugar online a la demo (tres niveles), y por 13€ puedes descargarte la versión completa del juego y la banda sonora. ¡Al menos vale la pena probar la demo, lo prometo!
- Somos organismos robóticos autónomos del planeta Cibertrón... - Pero puedes llamarnos Autobots, para abreviar...
Curiosa publicidad del canal Sci Fi (ahora convertido en Syfy), donde invierten la típica pregunta de "¿están entre nosotros?"... ¡ahora somos nosotros los que estamos entre ellos!
Si no tienes mi dinero, te abriré tu puta cabeza delante de toda la gente del banco. Y más o menos cuando salga de la carcel, con suerte, tu estarás saliendo del coma ¿Pero sabes qué? ¡Te abriré tu puta cabeza otra vez! Porque soy un puto estúpido y la cárcel me importa una mierda.
Amigos, vivimos tiempos convulsos; la deplorable adaptación de James Wong en su lamentable "Dragonball Evolution" (¿evolution? Alguien tendría algo que decir al respecto, supongo) ha despertado a oxidados engranajes de vetustas maquinarias, las cuales, tras lanzar un sonoro y quedo bostezo, han comenzado a producir y vomitar horrendos productos en serie.
Pero antes de continuar con esta prosa, permitidme recordaros qué es exactamente el horrorchandising, por si no lo conocéis desde su génesis; esto es lo que debería poner la RAE sobre dicho término:
horrorchandising[or̄orʧ̑andi'sing](del lat. horrorosus figurinis) Dícese de aquel producto derivado y/o basado en otro, dirigido a las masas consumidoras, cuya principal característica es causar tal aversión al verlo que el hipotético comprador decida extraerse las cuencas oculares con una cuchara.
Y esta vez la culpa la tiene Bandai, responsables de convertir a plástico articulado a los protagonistas creados por Wong, porque, queridos lectores, no consigo reconocer a ninguno de los personajes ideados por Alira Toriyama. ¿Vosotros si?
Se supone que estos dos son Goku y Piccolo, aunque el primero de ellos se parezca más a un dios hindú (¿Ganesha? ¿Khali?) y el segundo a Reagan, la niña del exorcista, a medio disfrazarse de Batman. Los niveles de aberración son tan elevados que tengo que suplicar que, por favor, no volváis a mirar la foto. Este humilde blog no dispone de medios para sufragar demandas por desprendimientos de retina ni ataques de histeria.
El que tampoco sale excesivamente bien parado es Yamcha, con esa lustrosa melena de un sano color amarillo limón y esas articulaciones tan... ehhh... bien definidas. La pose es todo estilo, pasión y hombría, recordando a grandes glorias pasadas como Manolete, zapatos de chúpame-la-punta incluídos, muy cómodos para luchar contra el mal. Y es que, amigos, se puede ser un héroe y combatir a las fuerzas tenebrosas, pero jamás perdáis el estilo. El sentido del ridículo vale, pero nunca el estilo.
Sin embargo, no sería justo si culpásemos sólo a Wong y su excreción. Al igual que el odio y los pepinillos en vinagre, el horrorchandising de Dragonball ha existido desde siempre, aunque mantenido en un discreto segundo plano (subastas en ebay o escaparates con poca luz)... o en medio de un enorme centro comercial, a la vista de todo el mundo, como en éste caso...
¿Alguien sigue por aquí? ¿Sí? Supongo que sólo los lectores de estómago fuerte... Pero creo que será mejor no tentar a la suerte y concluir aquí nuestro paseo por el museo del horror. Tranquilos, que continuará otro día..
Legendus, gracias por la foto... supongo. En tu conciencia pesará si la gente jura no volver por aquí.
El día dos de este mes se ha inaugurado el Museo de Georges Prosper Remí, Hergé, artista belga que pasó a la historia como el creador de Las Aventuras de Tintín. El autor, sin embargo, desarrolló otras historias como Jo, Zette y Jocko o Quique y Flupi.
Veintiséis años después de su muerte, su trayectoria personal y su legado artístico se ven recompensados con la apertura de este centro, que se encuentra en Louvain-la-Neuve (Lovaina la Nueva, situada en Valonia, relativamente cerca de Bruselas). Se trata de un museo de arquitectura moderna, muy atractivo, divido en tres plantas que albergan ocho salas fijas, una para exposiciones itinerantes, un restaurante y una tienda de souvenirs (que sin duda alguna resultará tremendamente lucrativa).
Hergé ha influido en mi obra como Disney. Para mí, Hergé fue más que un dibujante de tebeos. Había en él una verdadera política y satírica (Andy Warhol)
La primera sala recibe el nombre de Parcours d'une vie (El curso de una vida), y en ella se intenta dar un repaso a la vida del artista. La segunda, Creations multiples (¿Hace falta que traduzca ésto?) muestra la obra de Hergé lejos de los cómics; aprendiz de fotógrafo, ilustrador, publicista y director de Le Petit Vingtième (suplemento infantil del periódico Le Vingtième Siècle) fueron algunas de sus otras ocupaciones. Otra de las salas es la dedicada a los personajes secundarios de Las Aventuras de Tintín, llamada Une famille de papier (Una familia de papel... vale, quizá esto tampoco necesitaba traducción). La última sala de la planta alta está dedicada a las apariciones en el cine, y se titula Cinéma!... apariciones que, todo sea dicho, quizá sean más de las que imagináis. Pero eso será otro post.
Ya en la segunda planta encontramos otras cuatro salas; Le laboratoire, dedicada a la ciencia en los cómics del belga, perfectamente patente en Objetivo: la Luna y Aterrizaje en la Luna, pero también presente en muchas otras. Rêves de voyages (Sueños de viajes), donde parece que se hace un repaso a los viajes por todo el mundo en la obra de Hergé, quien representó desde el Congo hasta Moscú, pasando por Syldavia. Las últimas dos salas son un homenaje claro al belga: una de ellas, Studios Hergé ilustra la creación de unos estudios, en cuya plantilla el artista comenzó a delegar el trabajo, tras veintiún años encargándose en solitario. Y por último, la sala denominada La gloire d'Hergé, dónde se recogen escritos, artículos y opiniones acerca del belga.
Hergé es uno de los genios del siglo, poeta y narrador, es el artista de una obra universal (Haroun Tazieff)
Parece ser que los chicos de Moulinsart no han querido dejar ningún recoveco del autor sin contemplar. Además de todas estas salas (y la de exposiciones itinerantes), los visitantes del museo podrán deleitarse con la ambientación del mismo. Basta con ver la fachada principal, que se presenta con una viñeta de Tintín mirando al mar (extraída de El Cangrejo de las Pinzas de Oro, si no recuerdo mal).
Y... ¿qué mejor estampa para cerrar éste post?
Aviso: todas las imágenes de éste post (si, las dos) son propiedad única y exclusivamente de Moulinsart. No son mías, y que le crezcan siete cabezas de dragón y una úlcera del tamaño de Polonia a quien se atreva a decir eso. Son de Moulinsart, y yo únicamente las he puesto para ilustrar el post, sin ánimo de lucro ni segundas. Mis intenciones son nobles e incluso loables. Lo prometo. (Y... ¿todo esto a qué viene? A cosas como ésta...)
- Esta es la segunda vez que tengo que reclamarle lo que es mio.
- Deberia estar en un museo.
Estos días se ha celebrado el E3, evento que jamás me ha llamado especialmente la atención. Esta vez, sin embargo, ha sido diferente; Lucasarts y Telltale Games han anunciado en dicho evento que Monkey Island regresa con redoblado vigor. Señoras y señores, lustren sus patas de palo y enseñen palabrotas a sus loros; Guybrush Threepwood ha vuelto.
Y además lo hará por partida doble.
Lucasarts quiere revitalizar el clásico de Ron Gilbert, The Secret of Monkey Island, la primera entrega del juego lanzada en el año 1990, quizás con el objetivo de hacerla más atractiva para la nueva hornada de gamers... aunque mucho me temo que los consumidores potenciales de este remake van a ser los incondicionales de las aventuras gráficas, y más concretamente, todos los seguidores de la saga.
Este remake, titulado The Secret of Monkey Island: special edition, conserva íntegro el argumento del primero. Sin embargo, los personajes han sido redibujados (por algún motivo no me convence el tupé del nuevo Guybrush...). La misma suerte han tenido los escenarios, completamente renovados. En los vídeos que se han podido ver parece que estos cambios gráficos han sido cuidadosamente realizados y que el paso a la alta definición ha sentado francamente bien al producto. Parece ser, también, que los chicos de Lucasarts han dejado la opción de intercambiar entornos gráficos en cualquier momento del juego. Así que si te apetece recrearte con los píxeles de la gobernadora Elaine Marley solo tendrás que pulsar un botón.
Las innovaciones no terminan aquí; el juego ha sido doblado (a lo que yo me pregunto... ¿se volverá a doblar para nuestro país, o pondrán subtítulos?) y la banda sonora también se ha regrabado. Así pues, se trata de un lavado de cara completo e inesperado. ¿Alguien va a dejarlo pasar? Yo prometo que no.
Por su parte, TellTale Games también apuesta por Monkey Island con el desarrollo de un juego completamente nuevo repartido en cinco episodios. Quien no conozca éste sistema, basta decir que la compañía ya hizo lo mismo con Sam & Max, otro de los clásicos inmortales de Lucasarts.
La idea de TellTale Games con este juego, que se llamará Tales of Monkey Island es lanzar cada mes un capítulo o juego corto, en los que Guybrush intentará rescatar a Elaine de las garras del pirata fantasma LeChuck (¡hey, esta trama me resulta familiar!). El primero de estos capítulos verá la luz el 7 de julio de este mismo año, pero probablemente en España aparezcan a la venta todos juntos, al igual que ocurrió con Sam & Max.
Si alguien está interesado, ya es posible reservar el primero de ellos en su página web.
¿No hay nadie que hable mi idioma? ¿Ni siquiera griego clásico?
Todos conocemos a Mickey Mouse, símbolo de Walt Disney. Se dice que el ratón más famoso del mundo fue creado por el propio Disney durante un viaje en tren en 1928. Pero... ¿qué me diríais si afirmase que Mickey no fue el primero?
Ciertamente, no lo fue. Antes que él, Disney y Ub Iwerks crearon a Oswald, el conejo afortunado (Oswald, the lucky rabbit), cuyas similitudes con Mickey resultan más que evidentes. Oswald vio la luz en 1927, donde apareció en una serie de películas lanzadas por la Universal, siendo Trolley Troubles la primera de ellas. Oswald, the lucky rabbit, se convirtió en un éxito que llegó incluso a generar merchandising, algo poco común en aquella época.
Viendo esto, Walt Disney pidió más dinero... que no le fue concedido. De hecho, pretendieron rebajarle el salario un 20%. Sin embargo, Disney no pasó por el aro y se marchó, a pesar que el panorama no resultaba nada halagüeño; Charles B. Mintz (de Universal) era el dueño de los derechos del personaje, y además tenía contratados a todos los dibujantes de Disney. El propio Iwerks ya le había avisado de ésto, pero Disney no le he había dado importancia. Es entonces cuando aparece Mickey Mouse... y la leyenda afirma que quien lo creó realmente fue Ub Iwerks, con la intención de contrarrestar la pérdida de Oswald.
La Universal se quedó con los derechos del conejo, al que siguieron explotando toda la década siguiente. Así, Oswald llegó a protagonizar 192 películas, siendo la última de ellas en 1943. Sin embargo, sus apariciones se mantuvieron hasta 1951. De estas 192 películas, tan sólo 26 fueron realizadas por Walt Disney.
Hace tres años, en el 2006, Disney pudo volver a hacerse con los derechos de Oswald y las películas producidad por su compañía, permitiendo a cambio la contratación del comentarista deportivo Al Michaels por la NBC. Parece ser que pretenden, poco a poco, introducir al personaje en su universo. De hecho, parece ser que ya se puede encontrar merchandising de Oswald en algunas tiendas... (¡me encanta la camiseta!)
Y como despedida, un incunable; ¡Trolley Troubles!
Esta es tu última oportunidad, después ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla roja te quedarás en el país de las maravillas y yo te enseñaré hasta donde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad, nada más.
En estos momentos estoy leyendo "El espantapájaros y su sirviente", un bonito cuento de Philip Pullman, de quien pude leer hace ya algún tiempo "El reloj mecánico", también muy recomendado. Este último, además, se puede conseguir en formato bolsillo por cinco euros (editado por Byblos, creo).
Tengo una propuesta que hacerte.
Aquí estamos los dos: tú, un joven honrado y de
buen corazón, y yo, un espantapájaros con talento
y espíritu emprendedor.
¿Qué me dirías si te pidiera que fueras mi sirviente?
Y entonces recordé lo que dijo Carlomagno: "Que mis ejércitos sean las rocas y los árboles y los pájaros del cielo".
Es muy probable que recordéis a Lene Nystrøm, la vocalista del cuarteto noruego-danés Aqua, autores de temas como Cartoon Heroes, Goodbye to the Circus, Aquarius o My oh My (y sí... también Barbie Girl). A pesar de que su periplo tuvo una duración de ocho años, permaneciendo en el candelero desde 1994 hasta el 2001, este grupo solo sacó dos discos al mercado; Aquarium (1994) y Aquarius (2000). Contaron, también, con la exagerada cifra de cinco discos recopilatorios (¡¿cinco recopilatorios para una producción de 23 canciones?!). Además, se espera que este año aparezca en el mercado un sexto trabajo recopilatorio, acompañado por una gira del reencontrado grupo. ¿Alguien desea volver a tiempos mejores?
Reconozco que aún a día de hoy me sigue gustando Aqua, y escucho sus temas con cierta frecuencia. Sus canciones pegadizas y su extraño estilo pop-dance-freak dejó huella en mi, por aquel entonces, tierno corazon... ¡que le voy a hacer!.
Pero también reconozco, como cualquier mortal con una actividad cerebral superior a la de una lechuga, que la mayoría de sus videoclips era tirando a... cutres. Aunque, debido al afecto que siento hacia el grupo, prefiero vivir en una mentira y creerme que lo que realmente son es graciosos. Y me lo creo.
En el primer CD tenemos videoclips como Lollypop (Candyman), My Oh My o Roses are red, siendo probablemente este último el culmen de la cutrez videoclipera del conjunto, recordando a los peores experimentos audiovisuales de La Movida.
Con su segundo CD, los chicos demostraron que el tiempo les había sentado bien y presentaron un segundo compacto que contenía doce temas más trabajados y maduros que los once que habían visto la luz en el 97. Así, con Aquarius, que sería el último trabajo del grupo, vieron la luz temas como We Belong to the Sea, Around the World, An Apple a Day, Cuba Libre o Goodbye to the Circus; éste último hace una clara referencia al final de una etapa, y fue la última canción de su último disco. ¿Profético, quizás?
Sin embargo, Aqua siguió siendo Aqua, y están ahí temas como Halloween o Cartoon Heroes para atestiguarlo, que sirvieron para equilibrar un magnífico CD.
Éste aumento de seriedad (y, probablemente, la buena cifra que se embolsó la MCA con el primer CD) conllevó una considerable mejora en los videoclips del grupo. Ya no se costeaban con cuatro dólares, trece centavos y un botón; ahora eran videoclips bastante más serios y profesionales. La mera comparación de los videoclips de Roses are Red con We Belong to the Sea se antoja bastante risible.
Sin embargo, hubo algo que permaneció igual en ambos trabajos. Su cantante, Lene Nystrøm.
Y es que en todos los trabajos del grupo, la señorita Nystrøm, a pesar de protagonizar roles tan jugosos como una mujer pirata o la tripulante de una nave espacial, se muestra de forma bastante recatada, incluso inocente (salvando, quizá, alguna de las escenas de Bumble Bees)
Quizá por eso me sorprendió tanto verla... así.
- Al menos Regina George y yo sabemos que somos malas... en cambio tú vas de niña inocente diciendo: yo vivía en África con un montón de pajaritos y de monitos...
El fin de semana pasado se celebraron las III Jornadas del Cómic de Las Palmas, y creo que nunca dejaré de arrepentirme por no haberlo comentado por estos lares. Así que, de antemano, mis disculpas para todos los agraviados.
Lo cierto es que el plantel que se acercó hasta esta humilde isla fue bastante interesante; por un lado estaba el gran Juan Giménez, dibujante de La Casta de los Metabarones entre otros trabajos, capaz de pasarse media hora de reloj para hacer una dedicatoria a un admirador. Eso, señores, es devoción. Otras de las invitadas eran las españolas Aurora García y Diana Fernández, Studio Kôsen, de las que probablemente con total seguridad podrá hablaros Bulmita mucho mejor que yo.
Pero además, motivo de que yo estuviese allí, estaba el genial Albert Monteys, dibujante y director de El Jueves, quien además de firmarnos todo lo firmable y dibujarnos cualquier cosa que pidiéramos dio una interesante charla acerca de temas como sus comienzos en Mondo Lirondo y su meteórico ascenso, el panorama actual del cómic (¡y webcómic!) español y, como no, la portada secuestrada del Jueves por injurias a la corona.
La portada que llevé para que me dedicara.
Aparte de mi revista, he conseguido otras dedicatorias de mi buen amigo Diego. Si consigo alguna más, actualizaré el post para incluírlas por aquí, que hay cierto dibujo de Cabeza de Hierro que me encantaría enseñaros...
Mi abuela se refirió una vez a una botella rota como "una navaja de negrata". Vaya, tal vez sí era un poco racista.
Viendo las estadísticas de mi blog, descubro que uno de los artículos más leídos es Sexo, cine y aquellos maravillosos años 70, publicado en abril del año pasado, y que se ha ido manteniendo en la cresta de la ola desde entonces. Y sí, podría pensar mal y creer que todas las visitas que recibe se debe a la gente que busca sexo gratis en google, pero prefiero achacarlo a que mis visitantes, al igual que quien suscribe, sienten una profunda debilidad hacia los carteles que se hacían para el mercado cinematográfico de antaño.
Fruto de esta debilidad compré, hace ya algunos meses, un libro de la editorial Evergreen, Film Posters Exploitation, que a lo largo de sus casi doscientas páginas hace un completo recorrido por los mejores pósters que sirvieron como carta de presentación de películas como Tarzán y su compañera, The Outlaw, Emmanuelle, Ilsa la loba de las SS, El ataque de la mujer de 50 pies o la propia Barbarella.
Antes de dejaros con unos pocos de mis carteles preferidos del género, cabría explicar qué es exactamente el cine exploitation. Pero mejor que yo lo explica el propio libro. La traducción, eso sí, la pone un servidor.
Sexo, drogas, delincuencia. Poder negro,culturas alternativas y, por supuesto, rock and roll: estos son sólo algunos de los temas que han llamado la atención en el mundo del cine durante los últimos ochenta años. Algunas de las películas resultantes han llegado a convertirse en clásicos de culto, pero la mayoría simplemente eran lo bastante pegajosas como para mantenerte sentado dos horas viendo High School Hellcats (1958) o Hot Rod Rumble (1957). Los pósters que se produjeron para promocionarlas, sin embargo, son maravillosas piezas de una época que evocan gráficamente los miedos sociales, las tentaciones y los tabús de antaño.
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- ¿Acaso has visto algún cartel que diga "carroña negra" ?
- La verdad es que no.
- ¿Sabes por qué no has visto ese cartel? ¡Porque no existe! ¡Recolectar negros exangües no es mi puto negocio!